lunes, 24 de septiembre de 2007

10º Congreso Internacional Interdisciplinar sobre las mujeres

Nuevas fronteras: avances y Desafíos - La Igualdad no es una utopía

Universidad Complutensede Madrid

Mundos de Mujeres/Women's Worlds 2008 está abierto a propuestas sobre TODOS los temas relacionados con las mujeres, género y sexualidad en el mundo contemporáneo y en la historia de nuestras culturas. Reservaremos un lugar central a dos grandes temas: las migraciones y la violencia, analizados desde una amplia gama de perspectivas y áreas de conocimiento. No obstante, de ningún modo estos dos temas serán exclusivos. Queremos insistir en que el Comité Científico de MMWW08 tomará en consideración propuestas de TODAS las áreas de conocimiento y perspectivas de trabajo.

martes, 11 de septiembre de 2007

16 Días de activismo contra la Violencia hacia las Mujeres

25 de Noviembre - 10 de Diciembre

Exigiendo la Implementación, Enfrentando los Obstáculos:
Eliminar la Violencia Contra las Mujeres

Fechas claves:

  • 25 de noviembre: Día de la no-violencia contra la mujer
  • 1 de diciembre: Día de acción para la eliminación del SIDA
  • 6 de diciembre: Aniversario de la matanza de Montreal
  • 10 de diciembre: Día Internacional de los Derechos Humanos

Desde 1991, la Campaña de los 16 Días ha logrado visibilizar la violencia de género y sus efectos sobre las mujeres a nivel global. Cada año, miles de activistas de todas partes del mundo utilizan la campaña para avanzar su trabajo y terminar con la violencia contra las mujeres. La campaña ha celebrado las victorias de los movimientos de los derechos de las mujeres, ha cuestionado las políticas y prácticas que permiten que las mujeres sean el centro de actos de violencia, ha hecho un llamado para la protección de las y los defensores de los derechos de las mujeres y ha exigido la rendición de cuentas del estado, incluyendo su compromiso para reconocer y actuar contra todas las formas de violencia contra las mujeres siendo un abuso a los derechos humanos de las mujeres.

En las últimas décadas, el activismo y la toma de conciencia sobre el impacto y las consecuencias de la violencia de género han incrementado considerablemente. Un número importante de organizaciones, redes e individuos se están enfocando en la violencia contra las mujeres como tema crítico y están participando en campañas a nivel global y local para la protección y la prevención de todas las formas de violencia contra las mujeres.



Mientras se han logrado progresos importantes, los retos que dificultan la eficacia del trabajo de las y los activistas, y las organizaciones, sobre la violencia en contra las mujeres perduran. La campaña 2007 de los 16 Días de activismo se dedica este año a enfrentar estos retos y obstáculos con el fin de lograr los resultados esperados para terminar con la violencia contra las mujeres. En colaboración con otros, la Campaña de los 16 Días de Activismo intenta debilitar los obstáculos y enfrentar los desafíos que existen en las actitudes sociales y políticas que continúan condenando y perpetuando la violencia de género.

Retos y obstáculos han sido identificados por activistas de todas las regiones del mundo y hemos escogido llamar la atención sobre algunos aquí. Estos pueden ser entendidos como demandas al estado u otras instituciones y acciones que debemos llevar a cabo en nuestro trabajo con el fin de obtener mejores resultados. Algunas sugerencias sobre las cuales enfocar el cabildeo en este año de campaña incluyen:

  • Exigir y asegurar suficiente financiamiento para el trabajo sobre la violencia contra las mujeres;
  • Exigir una mejor rendición de cuentas y compromiso político del estado para prevenir y castigar todas las formas de violencia contra las mujeres en práctica y no únicamente en palabras;
  • Incrementar la sensibilización del impacto de la violencia contra las mujeres, incluyendo medidas dirigidas hacia hombres y niños para que ya no infligen violencia ;
  • Evaluar el impacto y la eficacia del trabajo para prevenir la violencia contra las mujeres;
  • Asegurar en su trabajo un espacio para cabildeo y la defensa de las/los defensores de los derechos de las mujeres para terminar con la violencia de género.

La Campaña de los 16 Días de activismo sigue enfatizando la importancia de los temas de los años precedentes, incluyendo entre otros la violencia contra las mujeres como una crisis de salud publica, la intersección entre el VIH/SIDA y la violencia contra las mujeres y la protección de las defensoras de los derechos humanos de las mujeres. La campaña promoverá también herramientas de cabildeo tal como recomendaciones a partir del estudio del Secretario General sobre la violencia contra las mujeres 2006. ¡Más informaciones pueden ser encontradas en el kit de este año, incluyendo una hoja de hechos e informaciones relevantes para la campaña!

Los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género es coordinada por el
Center for Women’s Global Leadership

¡Más informaciones pueden ser encontradas en el kit de este año, incluyendo una hoja de hechos e informaciones relevantes para la campaña!

martes, 4 de septiembre de 2007

Llamado a un Día de Movilización y Acción Global 26 de enero 2008

Somos millones de mujeres y hombres, organizaciones, redes, movimientos y sindicatos de cada rincón del planeta, aldeas y regiones, zonas rurales y centros urbanos de todas las edades, pueblos, culturas y creencias unidos y unidas por la firme convicción de que


OTRO MUNDO ES POSIBLE

Con toda nuestra pluralidad, diversidad y riqueza de alternativas y propuestas luchamos contra el neoliberalismo, la guerra, el colonialismo, el racismo y el patriarcado que generan violencia, explotación, exclusión, pobreza, hambre, desastre ambiental y negación de los derechos humanos.
Llevamos muchos años de resistencia y de construcción de procesos innovadores, de nuevas culturas de organización y acción, de lo local a lo global; en particular, desde el proceso y la Carta de Principios del Foro Social Mundial del cual emerge esta llamada.

Concientes de la necesidad de construir nuestra agenda propia y de aumentar el impacto de estas miles de expresiones y manifestaciones nos comprometemos a reforzar la solidaridad y las convergencias entre nuestras luchas, campañas, construcciones de alternativas y alianzas.
Nos comprometemos a una Semana de Acción que culminará en un Día de Movilización y Acción Global el día 26 de enero del 2008


ACTUEMOS JUNTAS Y JUNTOS POR OTRO MUNDO

Para adherir con tu firma escribe a: fsmci@forumsocialmundial.org.br

Consecuencias del TLC

lunes, 3 de septiembre de 2007

MIEDO AL FEMINISMO

Todavía en nuestros tiempos la palabra feminismo da miedo. Todavía ser feminista significa para algunas mujeres distanciarse de los hombres ser una mujer distinta, agresiva, amenazadora de la paz y de la convivencia. Todavía hay mujeres que sienten pavor a ser ellas mismas, a expresar sus opiniones, a salir del mundo, quizás porque se sienten atacadas por el entorno y prefieren adaptarse a él, quizás porque, hoy día, mantener una actitud crítica y reflexiva no es fácil.
Las críticas sobre el feminismo y las feministas son hoy más sutiles y más subterráneas que en los tiempos del sufragismo, quizás porque a veces solo se analizan los aspectos más externos de su lucha, sin intentar profundizar en las causas que la motivan.
Para algunos, las feministas son mujeres frustradas, sexual y afectivamente, que desembocan su fracaso personal hacia un abusivo enfrentamiento entre los sexos.
Hay quien piensa que el feminismo es una revancha irracional contra la supremacía masculina, una especie de machismo al revés.
A lo largo de la historia de la humanidad, ha habido pocos movimientos tan anatematizados, ridiculizados e incluso ignorados como el feminista.
El miedo al feminismo parte del desconocimiento de las causas de la opresión de la mujer, el feminismo es un análisis riguroso y exhaustivo del porqué de la opresión secular de una parte de la humanidad, se expresa, hoy día, a través de varias opciones políticas.
La libertad de las mujeres no implica la esclavitud de los hombres, de la misma manera de estos no pueden soñar con ser libres si siguen oprimiendo a las mujeres, al mismo tiempo, el feminismo significa la recuperación de la palabra de la mujer, de su propia historia, individual y colectiva, sin tabúes, sin leyes restrictivas, sin miedos paralizadores.
El feminismo impulsa a que se desarrolle la conciencia activa de la mujer, de todas las mujeres que se proponen saber, las mujeres han sido consideradas seres inferiores, o dicho de otro modo “el sexo débil”.
El feminismo, pues, defiende la razón y la vida y, a la larga lucha para que la palabra libertad no sea una palabra abstracta y privilegio de unos pocos.
IDEOLOGÍAS CONTEMPORÁNEAS Y FEMINISMO.
Ideólogos socialistas y anarquistas de los siglos XIX y XX atentos a los cambios políticos y sociales que la Revolución Industrial había provocado, escribieron sobre la posición de la mujer en la nueva sociedad que ellos soñaban.
A excepción de proundhon que consideraban a la mujer como un ser “naturalmente” inferior, con dos únicas salidas: madre o prostituta, y Bakunin escribía: “Sólo soy libre cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres”.La libertad de otra gente, lejos de ponerme limites, o de ser la negación de mi libertad, es, por el contrario, tan necesaria para su existencia como una confirmación de la misma.
El socialista utópico Charles Fourier relacionaba la liberación de la mujer con el cambio total de la estructura social. Según él, grado de emancipación de las mujeres es la medida natural de la emancipación general, idea que fue recogida por el joven Marx. Engels, sin embargo estaba convencido de que la opresión de la mujer desaparecería en el momento en que esta se integrara plenamente en el mundo de la producción y cuando las tareas domésticas privadas fueran transformadas en industrias social, Isaac Bebel, discípulo de Engels y cofundador del partido socialdemócrata alemán, remarcó la función procreadora de la mujer, que socialmente la convertía en una ser subordinario al hombre. “La mujer fue esclava antes que el esclavo existiera”. Todos estos pensadores se abstuvieron, sin embargo, de marcar estratehias concretas para integrar, dentro de la mujer. Pensadoras socialistas como Clara Zetkin, Alexandra kollontai o Rosa Luxemburgo lucharon dentro de las filas del movimiento obrero para transformar una sociedad que le permitían, entre otras opresiones y explotaciones, la de la mujer. Zetkin y Kollontai, principalmente, defendieron la tesis de que las mujeres obreras debían organizarse por su cuenta dentro del marco de los partidos políticos y de los sindicatos.
Alexandra Kollontai también tuvo que matizar, con los años, sus primeras ideas sobre la abolición de la familia, la práctica del amor libre y la asunción de la maternidad como un hecho colectivo.
El divorcio entre feministas y socialismo se hizo cada vez más patente.
De ahí que durante muchos años, las feministas adoptaron el camino reformista y las socialistas se alejarán del feminismo, pensando que era un producto típico de las mujeres intelectuales de la clase media. Solo el feminismo más reciente ha batallado en el terreno de las ideas por encontrar la síntesis entre la lucha de clases y la de la liberación de la mujer.
De todas las ideologías que sustentaron los grandes movimientos de masas de siglo xx, fue la nacionalsocialista en Alemania la que en mayor grado redujo el papel social de la mujer a sus funciones más tradicionals, imponiéndoselo de la manera más autoritaria y coercitiva. Según sus ideólogos, la mujer estaba llamada a dedicarse exclusivamente a la maternidad y a la familia.
Expulsada de los cargos profesionales más elevados y marginada de la educación superior, la mujer fue reducida al papel de procreadora de hijos sanos y fuertes para ofrecer a la nación. El trabajo ennoblece tanto a la mujer como al hombre; pero el hijo ennoblece a la madre, esto lo escribió Adolf Hitler en MI LUCHA. Los ideólogos del fascismo italiano, aunque de manera más burda, corroboraron estas teorias.
La ideología nazi exaltó hasta el paroxismo los valores de la “supremacía masculina”, sometió a la mujer a la voluntad del hombre y a las exigencias del engrandecimiento de la Patria.
El sistema patriarcal adquiría, así, en la Alemania nazi, un grado superlativo, asentado no solo sobre necesidades económicas y políticas sino también puramente emotivas. Nunca una ideología engendró, sistematizó e impuso de una manera tan autoritaria y coercitiva los valores más represivos del patriarcado como la de los teóricos nazis y fascistas.
MUJER Y TRABAJO.
Trabajar fuera de casa en una sociedad como la nuestra, que codifica rígidamente la diferencia entre lo “exterior” y lo “interior”, representa un paso importante en la lucha por la liberación de la mujer, pues atenta contra la escisión entre lo privado y lo público y permite a las mujeres tener una mayor consciencia de su condición. Es necesario también conocer las tarabas con la que se encuentran en la práctica muchas trabajadoras en las sociedades industriales desarrolladas, quienes la mayoría de las veces no son consideradas en un plano de exacta igualdad con los hombres.
Trabajar fuera de casa, manteniendo al mismo tiempo la organización de la familia actual, obliga a muchas mujeres a realizar un arduo esfuerzo para no desvalorizarse a sí mismas ni quedar desvalorizadas ante los demás. Entre otras cosas, porque la fuerte presión social, imbuida de ideología patriarcal intenta culpabilizar a las que son madres y que al mimo tiempo trabajan fuera de casa.
Pero, de una forma u otra, el caso es que la gran mayoría de las mujeres de la sociedad industrial ha entrado en el mundo de la producción por la puerta del servicio. Casi siempre se les ha encomendado tareas manuales, rutinarias, sin interés y sin posibilidades de creación individual. Su salario es, por lo general, inferior al de sus compañeros varones, aunque nrealizen trabajos similares, y pocas veces se las promociona, aunque valgan para ello, para que ocupen cargos directivos o de mayor responsabilidad.
Por otra parte, en momentos de fuerte regresión económica y de acuciante falta de trabajo, las mujeres son vistas como competidoras por sus compañeros de trabajo, los cuales se reafirman en las posturas más conservadoras reclamando que el lugar de la mujer está en su casa.
Se ha relegado, pues, a la mayoría de las mujeres en la zona de las llamadas “profesiones femeninas”, que prolongan la vida domésticas de la cocina, costura, e incluso del cuidado de la belleza, aunque aquí también se admite que en la cúspide de la pirámide están los grandes cocineros, modistos y peluqueros, pues los hombres son “creadores” y las mujeres “artesanas”.
Se atribuye al hombre el poder de la creación e invención, y se hace creer a las mujeres que son solo transmisoras del pensamiento masculino.
Al no considerar que las tareas domésticas forman parte de la vida laboral de millones y millones de mujeres, se ha desprestigiado socialmente el trabajo del ama de casa y se la ha reducido a la nada económicamente.
Por otra parte, casi todas las mujeres que trabajan además fuera del hogar se ven forzadas a llevar cotidianamente una doble jornada laboral, dentro y fuera de la casa.
Aquellas mujeres que han conseguido ser respetadas y valoradas en el mundo exterior del trabajo, sea profesional o artístico, muchas veces se convierten en seres mimados por la misma sociedad que discrimina a la gran masa de mujeres trabajadoras.
Si no se dan cuenta que son unas privilegiadas y que han podido realizarse gracias a su origen acomodado o porque han renunciado a facetas más íntimas de su vida personal, pueden ser utilizadas como falsos ejemplos tendentes a demostrar que, oy día, cualquier mujer se liberará con solo conseguir un trabajo.
Además por otra parte, la ideología del hombre burgués, que en el siglo pasado quiso colocar, para su prestigio, a la mujer dentro del altar pasivo del hogar, ha trascendido a otras clases sociales, y hoy muchos maridos proletarios se sienten orgullosos de que sus mujeres no trabajen, de que ellos puedan mantenerlas. Se admite como natural el prejuicio de que el marido, que representa la máxima jerarquía dentro de la familia, se sienta desgraciado si su mujer gana más dinero que él. Así, las sociedades industriales avanzadas han mantenido el mundo del trabajo en base a la rígida estructuración entre el mundo exterior –masculino- y el mundo interior –femenino-. Muchas mujeres, pues, se sienten dentro del mundo del trabajo productivo como miembros ajenos y circunstanciales.
La incorporación de la mujer al mundo del trabajo es, un paso importante y decisivo, pero no el único medio en la lucha por su liberación, ya que al mismo tiempo es necesario que se transforme el concepto actual de trabajo alienado y se creen las bases para que desaparezca la actual opresión y marginación de la mujer.

(..esto anda circulando en varias páginas de internet, desconozco su autor :)